Los temas que componen las agendas o líneas de géneros y diversidad, son múltiples, diversos e históricos.
Emergen de un movimiento vital y dinámico, con profundo anclaje en las realidades y experiencias cotidianas. Pero más allá de esta multiplicidad, todas tienen como horizonte y propósito común de sus acciones:
- El logro de la equidad de género,
- El respeto a la dignidad de las personas,
- El reconocimiento y valoración de la diversidad
- y la plena garantía de los derechos humanos -en todas las personas, pero centralizando el foco en los sectores más vulnerables.
En un recorte de la última década, se destacan dos modalidades organizacionales que han permitido colocar en la Agenda Pública de las Universidades a las cuestiones de géneros y diversidad.
En mayo de 2.015, en el Campus Miguelete de la Universidad Nacional de San Martín UNSAM, 25 Universidades –entre las que se encontraba la UNPA- formalizaron el lanzamiento de la Red Interuniversitaria por la Igualdad de Género y contra las Violencias.
Comenzó para asumir como propia la lucha contra la violencia por razones de género -un fenómeno que atraviesa a la Universidad al igual que tantos otros ámbitos-, bajo el compromiso de cooperación mutua y con otras instituciones del Estado involucradas también en el cumplimiento de la ley 26.485 de“Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales”.
El recorrido de la Red ha sido muy fructífero en estos pocos años:
- Se han integrado más de 50 Institutos, Facultades y Universidades de todo el país;
- Se aprobaron casi el 50% de los protocolos de actuación contra la violencia de género;
- Se realizaron numerosas mesas de debate sobre la construcción de la igualdad en el ámbito académico;
- Se coordinaron trabajos conjuntos entre diferentes Universidades,
- Se diseñaron diversos programas y consejerías que orientan y articulan en sus territorios
- y se firmó -a fines de 2015- un convenio de cooperación mutua entre la Red y el Consejo Nacional de las Mujeres, para avanzar conjuntamente en proyectos de formación, investigación y prevención de la violencia.
Luego de la Red Movimiento, era necesario dar un paso más e institucionalizar estos temas de agenda pública en las definiciones institucionales para el Sistema Universitario que toma el Consejo Interuniversitario Nacional CIN -el órgano que nuclea a todas las Universidades en su conjunto representadas por lxs Rectorxs a efecto que las decisiones sobre políticas de género y no violencia sexista no quedaran a expensas de decisiones particulares con la posibilidad de variar dependiendo de las anuencias o no de las gestiones que asumieran el gobierno universitario y se admitiera que el flagelo de la violencia sexista era uno de los fenómenos más corrientes –incluso en las propias Universidades-.
En el mes de mayo del mismo año, la Red se reunió por primera vez y definió las autoridades que conformarían el Comité Ejecutivo atendiendo a una organización considerada por regiones del país.
El primer Comité quedó conformado por las representantes de las Universidades Nacionales de Misiones, Jujuy, Cuyo, Rosario, Río Cuarto, Patagonia Austral, la Plata, General Sarmiento y San Martín.

En el mes de abril de 2.018 la Red Universitaria de Género RUGE se incorporó al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) a partir del trabajo de más de un año que emprendieron las Rectoras Gabriela Diker (UNGS) y Sandra Torlucci (UNA) con el apoyo de las feministas de las universidades.Se designó como coordinadora ejecutiva a la Rectora de la UNA. Ese Comité fue reelecto en el año 2.020.